martes, 16 de noviembre de 2010

Los ancianos y los perros

Los perros y los ancianos ¡Sólo beneficios mutuos!
El perro es la mejor compañía para un anciano porque le da entretenimiento, relajación y equilibrio emocional.


Los perros le dan a los ancianos la ternura, el cariño, la compañía y la amistad que les faltan cuando llega la soledad y el aislamiento característicos de la ancianidad.


Perro y anciano son la amistad perfecta
Al tener un perro, el anciano obtiene una ocupación estable y una rutina diaria: paseos, comida, higiene, etc. Esto promueve el movimiento, que siempre es saludable y los hace olvidar de los achaques propios de la edad.


Los perros de compañía, como son los perros miniatura, mejoran sicológica y físicamente a los ancianos, promoviendo el buen humor y la actividad física. Los ancianos se vuelven más optimistas y su salud mejora notablemente.


El placer físico que le provoca al anciano acariciar a un perro, le da felicidad, le baja los niveles de estrés, provoca un relajamiento que incide en la estabilización de la presión sanguínea. Se reducen las visitas médicas ya que el soporte emocional que le brinda el perro, más lo bueno que le aporta desde lo físico, lo convierten en una persona con mejor calidad de vida.


Los ancianos son menos depresivos cuando tienen un perro

Pero como si todas estas ventajas fueran pocas, la comunicación, que es uno de los factores más alterados en la ancianidad es la que más se beneficia.

Los perritos les proveen a los ancianos temas de conversación que los hace socializar más con el entorno, que les mejora las relaciones entre las personas con las que interactua, promoviendo el diálogo, la comunicación, estimulando la risa y la alegría. 

¡Felicidad, buen humor, confianza, estímulos, afecto, responsabilidad, sociabilidad y muchas cosas más en tan sólo 2, 3 ó 4 kilos de amor perruno!

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