lunes, 21 de febrero de 2011

La comunicación con los Perros Miniatura



A veces se cree que la única forma de comunicarse es a través de las palabras, por eso es frecuente oír sobre nuestros perritos miniatura que son tan inteligentes: "¡pero le falta hablar!"

Bueno la respuesta es: ¡No lo necesitan!

Los perros,al igual que los humanos se comunican con una serie de indicadores no verbales pero igualmente comunicativos.
Ella está traduciendo atentamente: pocas palabras, ademanes simples y actitud de lider sereno. Es el resumen de la buena comunicación con los perros miniatura

Nosotros comunicamos, aparte de las palabras, con nuestros gestos, ademanes, tonos e inflexiones de voz, expresiones faciales, miradas, posturas corporales, vestimenta, tonos de voz, etc, etc.

El perro miniatura que suele tener una estrecha relación con su amigo humano, entiende fundamentalmente las señales corporales y el tono de voz y su inflexión, estas dos cosas son las que refuerzan nuestra comunicación con el perro.
La mayoría de los perros miniatura son sumamente dóciles y deseosos de la presencia amorosa de su amigo humano

Para un perro miniatura, el gesto físico reforzado o no a través de la palabra lo lleva a entender diversas situaciones, esto es: al dominio de la situación, a la obediencia, o al entendimiento de lo que se quiere comunicar, que son las  actitudes básicas de los perritos (hacen lo que ellos quieren, o entienden y obedecen lo que se les pide).


Son las señales no verbales emitidas por el dueño, lo que hace comprensible la comunicación o, a la inversa, lo que lo puede confundir, impidiéndole al perro  responder correctamente a una orden. 



Un exceso de palabras los confunde y desorientan.
Una sola palabra o sonido+un gesto corporal o ademán=comunicación exitosa
Para los perros miniatura las voces humanas son sólo sonidos que, acaso, asocia con una situación o una conducta a adoptar, pero no constituyen el entendimiento del mensaje.




Es la correspondencia del mensaje audible (el tono de nuestra voz, por ejemplo, no el mensaje verbal), más nuestro gesto corporal, lo que nos asegura la eficacia de lo que queremos comunicarle a nuestro perro miniatura.
El impartir una orden empleando un tono y una postura corporal poco firme ante cualquier situación de conflicto con el perro, lo más probable es que consiga su desobediencia, y más aún, que el perro desafíe a su dueño (gruñendo o mostrando los dientes-cosa que nunca se debe tolerar-) a fin de situarse en una jerarquía dominante. 
La orden de "Abajo"¿se dará tres veces, en esta ocasión?
No, la orden debe estar dirigida al perro de mayor jerarquía, este guiará al resto.


 Ejemplo: dar la orden que abandone un sillón cuando el perro ya está instalado lo más cómodo y nosotros necesitamos que se baje.


Lo correcto es: una sola palabra, por ejemplo "¡Abajo!" acompañado de un ademán con nuestro brazo y mano-dedo índice abajo-(que le indique que salga de allí) y dicho en forma firme, seca y contundente. Pero sin enojo, con firmeza, calma y seguridad.



Pero como regla general decimos que la serenidad de nuestro ánimo, la firmeza y claridad en las órdenes y la alegría de estar en compañía de nuestro mejor amigo, son las claves de la buena comunicación con nuestros perros miniatura.

Sabemos que los seres humanos emitimos olores captables por los perros. En el mundo canino se respetan y se rigen según esos olores: son signos jerárquicos, de edad, de sexo, de predisposición amorosa, de temor, de valentía, de enojo. 


Lo primero que hace un perrito, es levantar la cabeza y olfatear, eso decidirá de inmediato que tipo de relación tendrá con esa persona. Luego cuando pueda olfatear con "más detalles", podrá cambiar de actitud porque también incorporará la observación de nuestra postura corporal y de nuestras voces.

Esto quiere decir que difícilmente podemos engañar a nuestro perrito, el nos olerá y sabrá lo que sentimos. También lo asociará a miles de movimientos musculares que imperceptiblemente hacemos en nuestra cara, en ademanes, en posiciones corporales y que él interpretará y traducirá a la perfección.

Los seres humanos también tenemos esa capacidad, pero como nuestro sistema de comunicación verbal es tan abarcativa y tan plena ya no la necesitamos o no le damos importancia.
En la comunicación entre los perros miniatura y sus dueños existen infinidad de gestos y actitudes que ambos conocen uno del otro, dada la estrecha relación afectiva que se tiene con estos pequeños perritos: ellos son capaces de reconocer en nosotros nuestros estados de ánimo o de humor.


¿Y nosotros que sabemos acerca de los signos comunicacionales de nuestros perros? En el próximo post haremos un resumen de ellos.




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