lunes, 9 de mayo de 2011

Traer un Compañero a Nuestro Perro Miniatura



Traer un Compañero/a a Nuestro Perro Miniatura puede ser una excelente decisión ya que le podremos brindar un compañero para sus momentos de soledad y un compañero de juegos que no lo dejará aburrirse.




Nosotros, si hacemos la elección correcta, nos beneficiaremos mucho ya que la compañía, el afecto y la amistad que los perros miniatura nos brindan será por partida doble con el nuevo compañero de nuestro pequeño perrito miniatura.




Son tres los aspectos que debemos tener en cuenta en la búsqueda de un compañero para nuestro perro miniatura


*¿Qué raza elegir?
*¿Qué sexo?
*¿Adulto o cachorro?


¿Qué raza elegir?
Podemos elegir cualquier raza que nos guste o por la que sintamos empatía, siempre y cuando tenga un TAMAÑO SIMILAR a nuestro Perro Miniatura original.
Este aspecto es fundamental que lo tengamos en cuenta.




Sabemos que los Perros Miniatura son muy vulnerables por su tamaño, y si traemos un compañero mucho más fuerte y poderoso, en un juego, sin intensión puede llegar a lesionarlo muy severamente y en alguna disputa por dominancia (que siempre las habrá) puede ser mortal.




Si adoptamos algún cachorrito abandonado o de algún refugio, lo debemos traer después de que haya recibido todo el plan de vacunación correspondiente y por supuesto con la debida revisación del médico veterinario que nos asegure el correcto estado de salud en cuanto a la transmisión de enfermedades o de parasitosis.




En la adopción de algún perrito abandonado también debemos cuidar el tamaño. Si adoptamos a un perro adulto el problema del tamaño ya está definido, pero en el caso de los cachorros es difícil determinar el tamaño que tendrá, aquí la consulta a un profesional es imprescindible.




Otro aspecto tan fundamental como la del tamaño es el carácter o temperamento del nuevo compañero de nuestro Perro Miniatura. Siempre se deberá elegir un perro MUY DÓCIL, pero no excesivamente tímido y retraído ya que éstos con frecuencia suelen atacar o ser por momentos muy agresivos por miedo. Jamás debemos traerle un compañero dominante.




Una práctica buena, sencilla y rápida para hacer es darlo vuelta: el lomo contra el piso y enseñándonos la panza/barriga y que permanezca un buen rato así. Si es un cachorro lo damos vuelta entre las palmas de nuestra mano, si es adulto lo acariciamos suavemente y tratamos con delicadeza pero con decisión de que se voltee en el piso por un rato en señal de sumisión y entrega. 


Si se resiste y lucha para darse vuelta, lo intentaremos otra vez más y si continúa en la resistencia lo deberíamos descartar ¡es dominante y alto en la escala jerárquica! nos traería bastantes problemas de convivencia con nuestro perro miniatura.


¿Qué sexo?
Si elegimos traerle un compañero del mismo sexo se pueden desatar luchas por dominancia, quien de los dos es el que manda. Los perros son jerárquicos y este es un tema importante para ellos, sean machos o hembras.


No obstante si ambos perros son dóciles y sumisos, y están o estarán bien educados y socializados estas luchas se darán pero nunca serán importantes o peligrosas. 



Si elegimos traerle un perro de distinto sexo, debemos pensar en la reproducción que de no mediar una intervención humana se dará indefectiblemente. 


Teóricamente un macho a partir de los 7 meses y una hembra desde su primer celo (lo puede tener desde los 6 meses al año). Esto es muy importante ya que muchas personas creen erróneamente que a tan temprana edad no es posible la procreación, ¡¡y sí es posible!!.




Si no deseamos que se reproduzcan la solución es la esterilización de uno de ellos o de ambos. Si queremos una reproducción responsable debemos pensar con seriedad que medidas tomar para que ésta se produzca cuando nosotros lo consideramos apropiado. Si esto no es así, ante cada celo de la perra (cada 6 meses) el apareamiento se producirá indefectiblemente.




¿Adulto o Cachorro?
La situación ideal es que sean cachorros ambos ya que se criarán juntos como hermanos y nosotros los educaremos con los mismos principios: obedientes y calmados siguiéndonos como los jefes de la manada que somos o seremos.
http://elblogdeperrosminiaturas.blogspot.com/2011/03/el-perro-miniatura-en-la-manada.html




Si traemos un cachorro teniendo un perro miniatura adulto, debemos prestar mucha atención a la presentación del nuevo integrante la que deberá ser siempre paulatina dándole tiempo para asimilar la situación y siempre bajo nuestra estricta supervisión.


Si la reacción de nuestro perro miniatura ante la presencia de su nuevo compañero es la esperable en un perro educado, socializado, equilibrado y tranquilo: lo premiamos con afecto y caricias estimulándolo a ello y diciéndole con ello que es eso lo que nosotros esperamos de él.




Todas nuestras actitudes frente a la nueva situación debe ser la de fomentar el acercamiento entre ambos con serenidad, confianza y seguridad sin caer en ningún tipo de excesos como la de mimar mucho al cachorro y apartar al adulto o la contraria de mimar en demasía al adulto y no darle importancia al cachorro.


La primera fomentará los celos y la competencia y la segunda le estará dando el mando al adulto quien podrá tener conductas muy prepotentes con el más chiquito. Ni una cosa ni la otra. Todo debe ser equilibrado y justo.




La educación del cachorro que trajimos para compañero de nuestro perro miniatura será con los mismos principios que al que ya teníamos. Esto nos será sumamente fácil ya que el perro miniatura adulto le irá enseñando a su compañero casi todo y seguramente lo hará mejor que nosotros.


Si se trae de compañero a un perro adulto, o cuando el cachorro ya haya alcanzado la edad suficiente para entablar las luchas por las jerarquías, nosotros debemos respetar esas jerarquías que ellos mismos han establecido y  dar demostraciones de reconocimiento al que detenta la jerarquía superior: comer primero, el mejor lugar para dormir, los primeros en ser saludados, etc.


No es aconsejable intervenir en esas luchas por la jerarquía en la manada, siempre y cuando no sean agresivas o puedan hacerse daño; como así tampoco debemos intervenir en sus juegos.




Siempre es muy bueno que nuestro perro miniatura tenga un compañero, será más feliz y estará más alegre, y nosotros tendremos amor, fidelidad, compañía y amistad por partida doble.

1 comentario:

  1. En Tesoros y Miniaturas criamos a nuestras mascotas como hemos criado a nuestros hijos... o mejor. Caniche, Pekinés, Maltés, Chihuahua, Yorkshire Terrier, Shih Tzu y Bulldog Francés.

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